Eclipse
y conjunción Sol y Venus del 5 de Junio de 2012.
Apenas
comenzada la Era
de Acuario, hemos empezado a prestar atención al Cielo y sus movimientos; la
palabra Eclipse ya nos suena y desde mi espacio de reflexión me permito
compartir una síntesis de lo que está ocurriendo en este momento en nuestras
cabezas (o psiquismos) a semejanza de lo que sincrónicamente dibujan los
planetas en el Cielo.
Los
seres humanos aquí en la Tierra
debemos ser sincrónicos con el Universo en la manifestación de la energía, ya
que cada ser es una constelación semejante a las que forman los planetas en el
Cielo y éste nos maravilla con movimientos que recién ahora nos atrevemos a descubrir.
Un
eclipse constituye un desafío y una oportunidad de cambiar la propia manera de
conducta establecida y si observamos que esta serie de Eclipses a los que
estamos asistiendo se iniciaron en el signo de Tauro- con la regencia de Venus-
y continúan ocurriendo en el signo de Géminis - opuesto y complementario a
Sagitario- tenemos que entender que el eje que configuran en el Cielo estos dos
signos tiene que ver con la comunicación, la palabra, todos los aspectos de la
información y la síntesis profunda enfocada en el orden divino que podemos
llamar el Cosmos, la energía Universal o Dios, más allá de los respectivos credos.
El
martes 5 de Junio (alrededor de las 18 horas para Argentina) se dará un raro
acontecimiento estelar, el paso del planeta Venus por delante del Sol,
obviamente desde un punto de observación en la Tierra, acontecimiento que
no se repetirá sino hasta dentro de 105 años.
Astrónomos
de la NASA
utilizarán la luz de la Luna
como espejo para observar el fenómeno evitando así posibles rayos dañinos;
mientras que astrólogos del mundo entero tratan de explicar y hasta vaticinar
posibles acontecimientos en relación a esta formación. Considero oportuno
emular a los primeros poniendo un espejo, o mejor aún, un filtro entre la
enorme cantidad de información y el centro de la conciencia individual para no
dejar entrar la negatividad a la que nos vemos sometidos diariamente, sobre
todo por los medios de difusión masiva.
El
tema primordial de esta figura planetaria tiene que ver con un nuevo paradigma
de comunicación más amoroso y amplio trascendiendo la sexualidad y haciendo
hincapié en la individuación, semejante a la figura que viene realizando a su
paso el planeta Venus en el Cielo y que podemos observar en el siguiente link:
Volviendo
al tema, el primer eclipse de Mayo en el signo de Tauro, nos marca un telón de
fondo en el que toda la serie geminiana se asienta y poniendo la atención en su
principal “actor o representante”, el planeta Venus, vemos que simboliza los
sentimientos y el valor que los seres humanos adjudicamos a las personas y a
las cosas concretas, la calidad con que amamos y la forma en que lo hacemos.
Toda
esta energía amorosa jugada por el eje de la comunicación (Mercurio en Géminis)
nos permite hacer foco (Júpiter) en lo verdaderamente importante para cada uno
sin ignorar ni exagerar la información obtenida previamente acerca de nuestra
real esencia y nuestros gustos individuales, así como el sentido profundo que
tiene nuestra vida y la dirección en la que estamos encaminados.
Júpiter,
planeta que tiene mucho que ver con esto, actúa en nuestra psique de manera
semejante al timón en una embarcación, marcando el sentido profundo al que la Humanidad se dirige como
un contrabajo en sus más graves acordes (Plutón en Capricornio), tratando de
armonizar a los seres en particular para que sus cambios internos logren
reflejarse en lo macro sintonizando nuevos gobiernos, altruistas y piadosos,
libres del miedo y con profunda vocación de Libertad.
Somos
espejos de estrellas
danzando
como dioses olvidados de su nobleza
clamando
por la eternidad desde una pequeñísima retícula
semejante
a una húmeda y oscura celda
olvidados
de Dios, olvidados de la grandeza
Rosina
van Heerden

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nos encanta recibir tu comentario. Muchas gracias!