Según Judy Hall, Quirón representa
la herida incurable. Visto así parece una condena, y en cierto mo do lo es, aunque lo que nos condena realmente en
la vida no son las cosas que nos pasan, sino la actitud que tenemo s ante ellas. Hay cosas que no tienen solución, y
por lo común es Quirón el que refleja eso en la carta según su posición por
signo, Casa y aspectos. Quizá la sanación viene de aceptar eso que no puedo
cambiar, abrazar esa parte de mí que no encuentra una realización normal en la
vida porque cada vez que lo intento algo o alguien lo destruye o lo hiere.
Quizá sea también enfocar eso desde otro punto de vista, o encontrar un campo
diferente de acción donde eso pueda desarrollarse de una forma más creativa y,
en consecuencia, menos dolorosa. La sanación y la curación es una de las
salidas más creativas de Quirón y, de hecho, cuando es angular en la carta (que
esté en Casa I, por ejemplo, o incluso en la XII ) da a gente con grandes habilidades
curativas, si no físicas sí del alma, y es probable que lo haga en su vida
cotidiana sin que tenga que dedicarse profesionalmente a eso, aunque también.
Si yo también soy capaz de enseñar a otros en eso que yo veo de mí que no es
fuerte o que me causa dolor, o de enseñar a aquellos que sufren por no poder
encontrar la forma de sacar a flote esas cualidades que coinciden mucho con lo
que a mí me duele, muchas veces en secreto (como
le pasaba a este Centauro), uno encuentra salidas a esto que pueden conducir y
de hecho conducen a una autorrealización personal. Muchas veces un Quirón en
Aries en XII por ejemplo no puede mo strar
su masculinidad de forma notoria porque en seguida ve cómo
otros le superan o le hieren por ello (el estatus comparativo hace mucho daño
aquí también), pero en privado o con los elegidos sí que lo puede hacer, y los
elegidos vienen cuando he aceptado que no soy una máquina masculina, sea en el
sentido que sea. Abrazar mi propia herida puede hacer que otro me abrace
también, por lo común otro que tiene tu misma herida, y así la sanación puede
tener lugar y, con ello, el trabajo con nuestro Quirón natal.
Por otro lado, Quirón representa dónde y de qué forma nos sole
Quirón en Aries: la herida está en el ego o en el Yo. Es posible que sea necesario renunciar al ego. La sanación viene de centrarse en el propio Ser (no en el ego).
Quirón en Tauro: la herida está en el cuerpo o en una pérdida del sentido de seguridad o valía. El cuerpo y la mente tienen que ser integrados (la meditación ayuda mucho a esto). La seguridad se produce encontrando seguridad interna (no en el exterior).
Quirón en Géminis: la herida es la de no ser escuchado y puede afectar a la respiración. La sanación viene de decir la propia verdad y evitar las palabras hirientes.
Quirón en Cáncer: la herida es e
Quirón en Leo: la herida está en el corazón o en la autoexpresión. La sanación viene de sentirse capaz y de resolver la paradoja cabeza-corazón.
Quirón en Virgo: la herida puede manifestarse a nivel nervioso o mental, y sus posibles causas son el perfeccionis
Quirón en Libra: la herida está en la relación con los demás o con el propio Yo. La sanación se produce reconciliando las necesidades del yo con las necesidades del otro.
Quirón en Escorpio: la herida puede estar en experiencias de vidas pasadas y traumas relacionados con la muerte. La sanación llega a través del reconocimiento y la integración de las partes oscuras del alma (celos, envidia, anhelo de poder, ira, etc.).
Quirón en Sagitario: la herida puede estar causada por la adherencia previa a un sistema de creencias particular o por ciertas actitudes actuales, co
Quirón en Capricornio: la herida puede estar en el sistema esquelético o relacionarse con el autoritaris
Quirón en Acuario: la herida está causada por el rechazo social. Esta ubicación sugiere el estereotipo del foráneo aislado o del chivo expiatorio que paga por los problemas del mundo. La sanación viene de reconciliar las necesidades del individuo con las necesidades de la sociedad.
Quirón en Piscis: la herida es la pérdida de unión con lo divino. La sanación consiste en reconocer que el propio Yo es divino e integrar este conocimiento en la vida cotidiana.
El retorno de Quirón confiere un salto cualitativo en la comprensión de la propia herida pero, sobre todo, en el hallazgo de una sanación particular. No quiere esto decir que haya que esperar 50 años para poder sanarnos, porque Quirón va haciendo aspectos no solo a sí mis
De alguna forma, es Júpiter el que ayuda a elevar a nuestro Quirón. Co

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